No se cansa nunca de mirarla. Le gusta verla así, tranquila mientras duerme. Intenta imaginar con que estará soñando ella en ese mismo momento, y sonríe al pensar que quizás, él ocupa sus sueños.
Han pasado la noche abrazados, amándose, sintiéndose el uno al otro como si el resto del mundo no existiese. Hoy nadie les ha interrumpido, nadie ha podido romper ese momento que solo les pertenece a ellos y se han amado como locos, como si fuese la ultima vez.
Ahora ella está dormida y él, mientras, la mira. Lucas jamás hubiera podido imaginar que se iba a convertir en un moñas, el mismo tío que presumió de loco, de salvaje; ese mismo tío que juró que jamás se iba a enamorar, que él no era de esos. El mismo tío que ahora, después de besar cada oculto recoveco de su cuerpo, se dedica a mirarla y a recrearse en cuanto la ama, en vez de dormir.
- ¿Qué pasa Mariano? Ahora no puedo hablar -le ha costado darse cuenta de que sonaba el teléfono ensimismado como estaba en mirar a Sara. No quiere despertarla, al menos no todavía y no con el ruido del teléfono, él tiene sus propias maneras, así que habla bajito, susurrando, intentando que su amigo se conforme con la explicación de que esta ocupado para colgar.
- Lucas, tío. Tienes que venir, es importante.
- Ya, pero es que lo que yo estoy haciendo también es importante Mariano.
- Sí, pero esto lo es más.
- ¿Le ha pasado algo a Carlota? ¿A Paco, a Lola?
- No, no le ha pasado nada a nadie. Lucas, te he preparado una cita -Lucas no puede evitar sonreír ¿en qué momento se cambiaron su amigo y él los papeles? ¿Desde cuando es Mariano el que le busca citas a él?
- ¿Una cita? ¿Tú a mí una cita Mariano? Pero que coño me estás contando? Pa que quiero yo una cita?
- Que sí Lucas, que te hace falta…. que es con una mujer.
- Pues menos mal que no me la has preparado con un perro, muchas gracias macho. Mira, te lo agradezco pero, paso. Paso de mujeres, que bastantes problemas dan. Nos vemos luego mariano.
Y cuelga, dejando al otro lado de la línea a un Mariano incrédulo y apesadumbrado ¿¿Desde cuando Lucas rechaza una cita?? Joder, lo de Sara se acabó hace meses, hace meses que ella ni le mira a la cara por lo de Madasgacar y él parece que lo había superado pero huye, no quiere tener nada que ver con ninguna mujer. Mariano se preocupa, ¿y si Lucas se ha vuelto….y si ahora le gusta más el solomillo que la chirla? Coño, tiene que hacer algo.
- ¿Quién era cariño? -Sara ni siquiera abre los ojos. A tientas busca el cuerpo de Lucas y se acurruca sobre él, sobre su pecho, mientras, con los dedos, acaricia su pelo, su cuello y sus brazos.
- Mariano. Estoy flipando, ¿Sabes que se le ha ocurrido ahora?
- Sorpréndeme!
- Una cita. Quiere buscarme una cita… Está loco si cree que voy a aceptar.
- Es que vas a aceptar…. Me parece genial por parte de Mariano
- ¿Qué? ¿Es que todo el mundo se ha vuelto loco hoy? Sara, no pienso aceptar.
- Si vas a aceptar.
- ¿Me estás diciendo que quieres que le diga a Mariano que puede presentarme a una de sus amigas, que tengo que ir a cenar con ella, a tomar una copa, y quien a pasar la noche con ella si se tercia?
- La noche va a acabar en esta habitación de hotel, tú y yo juntitos. Pero Lucas, no puedes rechazar esa cita, sino Mariano, y mi padre de paso, van a saber que ocultas algo. Cariño, ya lo hemos hablado, no podemos decir todavía que estamos juntos.
- No, Sara, lo has hablado tú. Tú solita lo has dicho todo. Pero no me da la gana seguir así. Joder, que parecemos delincuentes todo puto el día mintiendo y escondiéndonos. Y ahora esto, una cita. Mi novia quiere que vaya a una cita con otra mujer!! La hostia, vamos.
- Lucas, solo tienes que hacer un poco el paripé, solo eso. Un ratito. Luego dices que te duele la cabeza y te vienes aquí conmigo… es solo un ratito, y luego yo te compenso.
- ¿Solo un ratito, no? Y si la otra quiere más? ¿Y si le gusto, cosa que seguro que pasa, porque les gusto a todas? ¿Y si quiere seguir con la fiesta?
- Pues tú amablemente la rechazas y punto.
- ¿Y si se me tira el cuello?
- Pues la rechazas
- ¿Y si cuando me quiera dar cuenta ya ella tiene su lengua en mi boca y sus manos por todo mi cuerpo?
- Lucas, no seas chulo. Eso no va a pasar. Las mujeres no somos así.
- Tú lo eras. -A Sara le cambia el gesto. Ella era así. Aprovechaba cada descuido para tirarse a los brazos de Lucas, para besarle, para tocarle. Joder, en el fondo tiene razón ¿qué mujer se va a resistir a el? -Está bien, si es lo que quieres, iré -Lucas sonríe al ver la cara de Sara. La conoce bien y sabe lo que está pensando. Esta celosa, muy celosa.
- Pero…
- Pero nada cariño, si tengo que sacrificarme y salir con otra tía, pues me sacrifico y punto –malditas las ganas de salir con alguien que no sea su chica pero ella quiere cita y la va a tener…. a ver como lleva de bien cuando le cuente después todos los detalles más…….. Íntimos.
Hacía tiempo que no conocía a una tía tan rara, además de aburrida y poco avispada. Hace algún tiempo eso no le hubiera importado demasiado y solo se hubiera fijado en sus largas piernas, en sus pechos grandes, y en esos labios que tanto parecían decir, sin decir absolutamente nada. Antes no hubiera dudado en dejarse llevar por ella, pero ahora. Ahora solo piensa en Sara, y se siente dolido y enfadado a partes iguales, porque ella le haya obligado a estar ahí.
De pronto, mientras finge interés por lo que dice la mujer que tiene a escasos centímetros de su cuerpo y que ni siquiera ha escuchado, la ve. Sara está ahí, en el mismo restaurante, solo a un par de mesas de distancia y parece no perderse detalle de lo que pasa. Está celosa!!! Ella, que le ha obligado a estar ahí, ahora lo espía… ver para creer!!
Lucas se acerca un poco más a la mujer, a la que parece agradarle mucho ese cambio de actitud en su acompañante, demostrándoselo tocando su pelo y pasando su mano por su pecho. Con descaro mira hacia su chica y la ve allí, con los ojos a punto de salírsele de las orbitas, la mandíbula apretada y con una cara que le llega hasta el suelo, Esta que se la llevan los demonios, esta muerta de celos.
No aguanta más, no soporta ver a su chico en brazos de otra mujer, por mucho paripé que tengan que hacer. Cuando termine con ella, a esa no se va a atrever a tocarle un solo pelo más o la mata!!!! Cuando se levanta para dirigirse a la mesa, se topa de frente con alguien conocido.
- Hola mi niña, ¿qué haces aquí? ¿y sola? ¿No habrás quedado con algún chaval no?
- No papá, no he quedado con nadie. Es que tenía algo de hambre y he venido a picar algo pero ya me iba.
- No te vayas cariño. Vente conmigo… y con Lucas y Mariano que están allí. Que hace mucho tiempo que no pasamos tú y yo, un ratito juntos.
Se acerca a la mesa sin poder despegar sus ojos de Lucas y de las manos de esa mujer. Encontrarse con su padre le ha calmado un poco los instintos asesinos que empezaba a sentir. Recuerda por qué Lucas está haciendo eso, recuerda que ella misma se lo ha pedido, y sabe que tiene que aguantarse y más delante de Paco, que no se puede enterar de nada.
Come en silencio, intentando mostrar desinterés, pero observando, VIGILANDO, cada movimiento de la rubia de bote que acompaña a su novio: cada vez se acerca más a él, cada vez se corta menos y cada vez parece que él se siente más a gusto con sus atenciones. Quiere fingir que no le importa, pero cuando la mano de ella se pierde por debajo del mantel y ve la expresión de sorpresa de Lucas, ya no aguanta más. Ni su padre, ni Mariano, ni el papa de Roma van a hacer que ella se calle cuando están acosando a su novio. SU NOVIO.
- Vale ya, guapa. Las manitas quietas, no? Que estamos comiendo joder.
- Uy, perdón -sonríe de forma burlona, pero ni se siente mal por haberse visto sorprendida ni mueve la mano de donde la tiene puesta -¿que te parece si tú y yo nos vamos a un sitio más íntimo? Podemos acabar lo que hemos empezado sin molestar a nadie -le dice a Lucas, en un tono lo suficientemente alto para que se enteren el resto de los comensales.
- El no se va a ningún sitio contigo chata.
- Pero bueno, ¿tú quién narices eres, su secretaria?
- Mira que ingeniosa ¿te habías traído de casa el chiste ya preparado, verdad? Pues no, no soy su secretaria. Soy su novia. Y… o… quitas tú esa manita de donde está, o te la quito yo a guantazos… tu decides?
Lucas sonríe satisfecho mientras mira a Paco y a Mariano, que alucinados, empiezan a comprender muchas cosas. Siempre han estado juntos. Llevan meses ocultándoselo a todo el mundo. Joder, como les han podido engañar a ellos que no se les escapa una.
Sara también sonríe mientras ve como la rubia de bote abandona de mala leche el local. Luego mira a su padre y a Mariano que la miran esperando que diga algo. Pero no tiene nada más que decir. Ya lo ha dicho todo. Ya saben que está con Lucas, que se quieren, ahora sobran las palabras. Todo lo demás, solo les incube a ellos dos.
Lucas agarra la mano de Sara y con la otra mano le acaricia la cara para tranquilizarla. En el fondo, está sorprendido de haber visto a su niña así, ella que nunca jamás fue celosa. Pero le da igual, porque ya no van a tener que esconderse nunca más y eso, por fin, le hace sentirse más tranquilo.
Al final, ha sido ella la que caído en su propia trampa.
12 comentarios:
Ojala fuese asi en verdad por que seria genial ver la cara de lucas cuando le meten mano y la mala ostia de sara, que le entra de repente.
Un besazo chicas y el relato genial.
Chicas.... pero qué suerte tenemos con vosotras!!!!
Gracias a vuestros estupendos relatos esta semana tenemos capítulo 68 ( con su publi y todo )y el que le sigue.
Un beso.
Adriana
Otro relato para quitarse el sombrero!! Que envidia me dais Lauritas, que arte teneis en esto de los relatos.
Estoy viendo que no bajais nunca el liston. Mil gracias por hacernos disfrutar de esta manera.
Besos, Park.
asi que sarita cayo en la trampa, me gusta mucho. que arte teneis de verdad, me encanta vuestro blog. besitos para las dos
ahora si!!! jejej se mee fue la pelota y no sabia dnd escribir los comentarios, graciass lauris!!!
pues que decir... que como siempren me ha encantado el releato, bueno, los relatos xq la verdad que no pude firmar en el del martes y me encantó.
otra cosa, queria agradecer la atencion prestadaeo a mis vecinos y hermanos, ya que, como canaria, aunque no pertenezca a la misma isla, nos afecta a todos tal lamentable catastrofe como la de un incendio. muchas gracias de verdad.
pues nada, un beso, y sigan así.
tiby
ajajjajajjaj que bueno, como me he reido leyendolo,¿queria caldo ?,pues toma dos tazas. Que grandes sois chicas,vuestra imaginacion vuela y nos hace volar a nosotras.Besitos princesas.
CHIQUI.
Yo ya no sé si comentar o no, porque me repito siempre: es precioso, como todos. Y qué imaginación inagotable.
Besos.
Un poco más y me vuelvo loca para poder dejar el comentario. Me ha gustado, al final la rubia se mosquea....como para no mosquearse jaja. Blue.
Como me gusta ver celosos a los niños en este caso a Sara, el relato genial como siempre niñas.Teneis en vuestras manos la mejor forma de hacernos soñar.
Mil besos.
Ayla.
jajajaja, muy bueno, Sarita queria cita ¿no? pues toma cita.
Me encantaria ver esto en pantalla y sobretodo ver la cara de Paco y Mariano.
hola me encantan tus relatos.. alucinantes!! un beso guapa!!
a ver si te pasas por mi blog.. jeje un saluditooo
chicas, no me canso de repetirlo precioso como tods sara miranda al atakerr
clara91
Publicar un comentario