Mostrando entradas con la etiqueta Doble Mascara. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Doble Mascara. Mostrar todas las entradas

30 octubre 2011

Doble Mascara; 12º

Lleva horas dando vueltas en la cama sin poder conciliar el sueño, Aitor esta profundamente dormido a su lado y si no estuviese tan cabreada con Lucas, probablemente le agradecería que lo hubiese emborrachado hasta casi hacerlo perder el sentido.


Esta enfadada, Nó! mas bien se la llevan los demonios… esta sumamente cabreada., con Lucas, con Aitor, con Tomas, con el mundo…Maldita sea!!!!!!


Policía????? Policía????? Quien coño le había metido en la cabeza a Aitor la idea de convertirse en policía? Lucas??? Su padre? Su abuelo? Su suegro y futuro suegro????? Acaso se habían vuelto todos locos? Y no era esa toda la sorpresa que su novio le tenia preparada para esa noche, noooo, que va!!!!! Se iba tres meses a la academia…Tres meses???? Tres meses a la academia de policía… y no el próximo año cuando terminase la universidad, nooooo, a la semana siguiente…Ahora además de querer ser abogado, también quería trabajar en las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y para eso tenia que pasar por la academia…. Estaba claro…. Alguien le había hecho un lavado de cerebro a Aitor y estaba casi segura de quien había sido el artífice de ello. Lucas Fernández, ahora Lucas Carrasco, maldita fuese su estampa!!!!!!


Lucas…Mal nacido, desgraciado…. El lo sabía, sabia que Aitor iba a darle la noticia de la academia esa noche, de ahí su sonrisa traviesa, maliciosa, despectiva… Cobarde!!!!!


Aunque esa sonrisa no le duro mucho, le duro, justamente, hasta que movida por el cabreo, los celos y el despecho había aceptado convertirse en la señora Carrasco justo delante de todos los invitados…Acaso se había vuelto loca ella también?


Por enésima vez coloca la almohada bajo su cabeza poniendo especial atención en no despertar a Aitor. No ocurre muy a menudo pero cuando este bebe, se pone especialmente cariñoso y no puede hacer el amor con su novio teniendo en la mente la mirada acusadora y atormentada de Lucas. No puede, no así, sintiéndose terriblemente desleal e infame.


La mirada de este, en el momento en que ella acepto convertirse en la esposa de Aitor, a pesar de su minuto de triunfo, le remuerde la conciencia sin poder evitarlo, se siente culpable, avergonzada, traidora y al albergar todos esos sentimientos por culpa de Lucas, también enojada e irritada consigo misma.


Estaba decidida a que la petición de mano por parte de Aitor no tuviese lugar. Había hecho todo lo humanamente posible para que esta no se produjese, salvo darle plantón, que igual habría sido lo mas inteligente pero también lo mas cobarde. Y de lo cual Lucas se habría reído hasta la saciedad.


Kira, a la cual había arrastrado hasta allí y de la que no se había separado en ningún momento, con la patética excusa de que esta no conocía a nadie, no le había servido en su propósito de ignorar a Lucas. Y este en vez de socorrerla en lo que era un problema de ambos, mientras ella esquivaba a Aitor, el se dedicaba a coquetear con Cocó, descaradamente, a la vez que con una sonrisa burlona observaba sus estúpidas artimañas. Tretas utilizadas para intentar salir del atolladero en donde los dos estaban metidos y en el cual el se había negado rotundamente a ayudarla.


No se habían visto desde el día en que ella encontró la foto de la boda en su despacho, Lucas no había intentado ponerse en contacto con ella y ella había rehusado volver a pedirle ayuda. Ya había quedado patente la poca disponibilidad de su marido a ayudarla, así que pasara lo que pasara no iba a volver a humillarse ante el nunca más. Si no quería darle el divorcio, ya se las apañaría para casarse por algún rito hindú o jamaicano o algo de eso, si al final no le quedaba otro remedio, no lo había hecho Alejandro Sanz, pues lo mismo.


Los pensamientos sin ningún orden, ni concierto, se le arremolinan en la cabeza. Los ronquidos de Aitor, que nunca antes la habían molestado, la sacan de sus casillas. Si no fuese por que Kira se había marchado con Jimmie, que había venido a buscarla, se habría ido a su casa con ella, o sola, pero no, sucumbió a la petición de Aitor y subió a la suite que este había reservado para la ocasión, sabiendo que en el estado en él que estaba se dormiría enseguida y por fin ella podría descansar. Estúpida ingenua.


Vuelve a colocar la almohada enfadada, es obvio que en el estado de nervios en que se encuentra no va a poder dormir en toda la noche. El corazón le late en las sienes y la sangre le hierve en las venas. No puede seguir acostada ahí sin poder dormir, pero tampoco puede marcharse a casa a esa hora. Tiene que buscar algo que la ayude a calmar la tensión nerviosa que la angustia, algo que no implique matar a nadie, Pero que?


Vuelve a colocar la almohada y de pronto, una interesante idea se le pasa por la cabeza, así que sin hacer ruido se mete en el baño y sale minutos después ataviada con el albornoz blanco del hotel, un pequeño neceser en la mano y zapatillas. Seguro que el agua caliente del jacuzzi la ayuda a calmarse.


El pasillo del hotel está vacío y mientras camina por la mullida moqueta se replantea la idea, desechando enseguida renunciar a ella. Quizás sea una temeridad lo que esta haciendo, pero sin tiempo a arrepentirse coge el ascensor y acciona el botón del ultimo piso. 


La azotea esta en penumbras, tan solo iluminada por las luces de la piscina y unos tenues focos alumbrando hacia el ascensor. Es una suerte para ella que esta noche no haga mucho calor. Probablemente de ser así, estaría llena de gente deseosa de seguir la diversión, y estar con gente es lo menos que le apetece en estos momentos. Es inaudito, acaba de comprometerse y debería sentirse feliz y dichosa pero al contrario se siente muy, muy desdichada.


Camina tranquila y silenciosa por el borde de la piscina, sorteando la fila de tumbonas dispuestas a los lados de la misma, sopesando la idea de sumergirse en ella, hasta que llega al jacuzzi, situado a unos metros de esta. Despacio sumerge la mano en el agua caliente anticipándose a la sensación de bienestar. No hace frió pero aun así siente como se le eriza la piel al desprenderse del albornoz y quedarse tan solo con un minúsculo bikini rosa. Lentamente sube los peldaños del jacuzzi y se sumerge en el dejando que el agua templada calme un poco su alterado estado de nervios, se sienta despacio y con sumo cuidado apoya la nuca en el borde de este, cerrando débilmente los ojos, intentando relajarse, sin saber, ni sospechar siquiera que no esta sola y unos ávidos ojos negros la observan deseosos, furiosos y apasionados.


Permanece sentada, quieta, con los ojos cerrados, concentrada en las burbujas y la oscilación del agua alrededor de su cuerpo, y aunque parezca mentira se esta poniendo mas y mas nerviosa por momentos. Donde demonios había leído ella que los jacuzzi relajaban, si el sonido de las burbujas la esta poniendo histérica, mas aun si cabe.


Estirando el pie, aun con los ojos cerrados, desconecta las burbujas, y el silencio, roto ahora tan solo por su respiración, le parece lo más placentero que ha escuchado en años. El agua, apacible ahora, le proporciona a el, que la observa en silencio, oculto en las sombras, una clara visión de su cuerpo bañado por la intensa luz de la luna llena.


Tiene que reconocerse a si mismo que ninguna mujer, ninguna de las tantas que han pasado por su cama le hace sentir lo que ella. Ella es la única que le alborota los sentidos, la única que con tan solo una mirada hace que la desee aun por encima de sus principios, de su honor, de su vida. En definitiva, la única que puede llevarlo al cielo o al infierno… donde ahora mismo se encuentra.


El “si quiero” que le dio a Aitor, esa noche, se le clavan como puñales en el alma. Por segunda vez en su vida con tan solo dos palabras ella lo destroza sin miramientos. Siente, esta noche, al igual que lo sintió esa noche, hace ya tanto tiempo, que la ha perdido. Pareciese que con el “si quiero” a Aitor le hubiese vuelto a decir “Lucas, adiós” mientras salía de su casa y de su vida. Y recordarlo duele, joder como duele.


Sigue mirándola extasiado mientras recuerda una frase que leyó tiempo atrás “Es increíble como alguien puede romper tu corazón, y sin embargo sigues amándole con cada uno de los pedacitos” Por que si de algo esta seguro es de que la ama mas que a su propia vida sin poder hacer nada para remediarlo y sabe que seguirá amándola por el resto de sus días, aunque querría, y ahora mas que nunca, arrancársela del corazón, sacársela de la cabeza, olvidarse de su risa, de su aroma, de su nombre... desterrarla de su vida y seguir subsistiendo como había hecho en los dos últimos años. Sin ser dichoso pero tampoco desgraciado. Imaginándola feliz pero deseando inconcientemente que no lo hubiese olvidado, que también lo siguiese amando. 


Irritado se masajea las sienes violentamente, irremediablemente, sus pensamientos lo llevan hasta Aitor y unos celos salvajes, atormentados, furiosos, lo corroen por dentro… noche tras noche, cuando llega el sueño, que no el descanso, miles de imágenes se le atropellan tras los ojos cerrados. Absurdos y malignos sueños de amor, de deseo, de sexo, en los cuales ellos eran los protagonistas, lo despiertan empapado en sudor, gritando su nombre en la desesperación de la noche.


Quizás como dijo ella, su relación ahora es enfermiza y por el bien de los tres, o mas bien de los dos, no puede olvidar que Aitor es su hermano y una victima inocente de los juegos del destino, lo mejor seria dejarla ir, darle el divorcio y olvidar que alguna vez fueron todo el uno para el otro, que alguna vez se prometieron amarse por y para siempre. Si seguramente eso será lo mejor, y debe hacerlo aunque se le vaya la vida en ello.


Intenta irse sin que ella note su presencia, pero no puede hacerlo sin mirarla una última vez, cuando despacio una lágrima deslizándose por su mejilla resplandece brillante a la luz de la luna. Aun permanece con los ojos cerrados pero es obvio que esta llorando… 


Lu: Son esas las lagrimas de felicidad de la futura señora Carrasco? - No quiere herirla pero el despecho es mas fuerte que el.


Sa: -Da un brinco sobresaltada, que demonios hace Lucas ahí y cuando llego- Que quieres Lucas? -se seca las lagrimas con el dorso de la mano- No estoy de humor para tus jueguecitos así que déjame en paz!!!!


Lu: Uyyyy, esta de mal humor mi cuñadita!!! -se va acercando lentamente- No te divertiste en la fiesta? No te gustaron tus regalos?


Sa: Vete a la mierda, quieres!!!!!


Lu: Y digo yo cuñadita, no deberías estar celebrando tu compromiso- con presteza mete la mano en el agua y agarra la suya para mostrarle el anillo que luce en el dedo- con el afortunado? 


Sa: Y quien te dice a ti que ya no celebre? -se suelta la mano bruscamente- acaso quieres que te haga un reporte?


Lu: No gracias, nunca fuiste buena mentirosa!!! Y no me interesan las hazañas sexuales de mi hermanito… cuñadita!


Sa: Y tu, no deberías estar con tu modelito? Por lo que recuerdo eras insaciable! -se arrepiente de sus palabras en el mismo instante de pronunciarlas.


Lu: Y recuerdas muy a menudo Sara? Comparas cual de los dos te hace sentir mas placer, con cual de los dos tienes los orgasmos mas intensos, cual de los dos te fo…


Sa: Maldito, cabrón, hijo de puta, -se pone de pie indignada y sale del jacuzzi, dejándolo a el sin respiración, al ver las diminutas gotas de agua resbalando por su cuerpo semidesnudo - no tengo por que escuchar como me insultas… tu me dejaste Lucas, te fuiste, -le espeta golpeándolo con las manos en el pecho titiritando de rabia y de frio- te olvidaste de mi, te…


Lu: -le agarra las manos- Yo nunca te olvide Sara, Lo recuerdo todo y tu me persigues de dia y de noche… llevo tres años soñando contigo, Sara, sabes lo que es soñar cada maldita noche con tu cuerpo, con tus ojos, con tu boca - le acaricia los labios con los dedos apasionadamente y se acerca a ella hasta que sus rostros quedan pegados y entre sus labios apenas queda espacio, él respira profundamente su aroma y ella por un momento, embriagada por el olor de él, tiene que cerrar los ojos mareada.


Ambos saben que ya no hay marcha atrás y cuando sus bocas se encuentran nada que no sean ellos importa ya. El beso es rudo, feroz, ambos están dolidos, enfadados… Estos besos no les pertenecen a ninguno de los dos, son besos robados. Besos que pertenecen a otras bocas. Y Lucas con codicia, quiere robarle otro beso, y otro mas y otro… demostrarle que nadie puede besarla como el, que con nadie va a sentir nunca lo que con el... un hombre que la desea mas que a nada en el mundo, un hombre que sabe que ella es su otra mitad.


Jadeante separa su boca de la de ella esperando su reacción. Las manos de Sara se enlazan alrededor de su cuello acariciando su nuca y buscando su boca para devorarse el uno al otro sin ver, con los ojos cegados de placer, de lujuria, mientras que las manos de el acarician, anhelantes, su cuerpo desnudo, dejando regueros de fuego sobre su piel… ávidas vuelan por su espalda, acarician su cuello y bajan hasta sus pechos, abarcándolos con sus manos, provocando una vertiginosa reacción de su cuerpo mientras feroces escalofríos la recorren entera de arriba abajo haciendo que el beso y el deseo de Lucas se intensifiquen mas y mas y mas… excitada mete las manos bajo su camiseta y recorre con los dedos su abdomen y sus pectorales. Su lengua se pasea húmeda por su cuello y el lóbulo de su oreja devorándolo con verdadero frenesí, intentando perpetuar en su boca el exquisito sabor de su piel.


Ni un solo pensamiento racional tiene cabida en ese instante, tan solo las ganas de amarse hasta perder el sentido y quizás, volverse locos, importa. Y en ello ocupan cada fibra de sus cuerpos, cada neurona de sus cerebros, cada latido de sus corazones.


Siguen devorándose, chupándose, lamiéndose, amándose, que la camiseta de Lucas cae al suelo junto el bikini de ella. La visión de sus pechos desnudos los trastorna y a pesar de no ser la primera vez que ambos se admiran, eso no disminuye ni un ápice el grado de excitación y deseo. La pasión es tal que las piernas dejan de sostenerlos, tanto es el deseo que apenas pueden mantenerse en pie así que, arrebatados, caen sobre una tumbona cercana.


Lucas comienza a besar voraz, hambriento, los pechos de ella mientras ella gime, extasiada, intensamente de placer, mientras busca en su pantalón, el objeto de su masculinidad enloqueciéndolo con sus caricias hasta hacerlo perder el sentido, arrancándole un gemido profundo……. 


No pueden esperar más, todo su ser vibra intensamente de deseo, y sin más preámbulos, entra en ella plenamente, llenándola toda… Lucas se mueve acoplándola a él con profundidad, en un ir y venir cada vez más intenso, mas urgente…. que los enloquece… que los desatina….


Ella llega antes al éxtasis, gritando su nombre, gimiendo y suplicando más. Un orgasmo que Lucas acoge quieto, jadeante, orgulloso, disfrutando plenamente de la sensación de verla gozar de placer... e inmediatamente retoma los movimientos que lo llevan a el, también, a la sublimación de los sentidos, mientras susurra su nombre enfebrecido…. Sara…. Sara…. Sara….


Permanecen abrazados cada uno sumido en sus propios pensamientos mientras se van normalizando sus respiraciones. Las emociones vividas son tan intensas que Sara no puede evitar que las lágrimas desborden sus ojos y resbalen por sus mejillas de forma casi convulsiva. Llora de pena, de vergüenza, de rabia, de odio… llora por lo que pudo haber sido y no fue, por el futuro, por el pasado, por la crueldad del destino… llora por Aitor, por Lucas y por ella misma… llora por que sabe que jamás va a querer a nadie como lo quiere a el y llora por que nunca van a poder perdonarse el daño que se han hecho…


Pero Lucas no sabe por que llora y lentamente recoge el albornoz del suelo y se lo entrega sin mirarla siquiera… se termina de vestir abatido, se sienta a su lado y la coge del mentón mientras le limpia una lagrima con el pulgar….


Lu: No llores por favor, no soporto verte llorar -ella se muerde los labios intentado evitar el llanto- Lo siento Sara, siento haberme portado como una cabrón… Siento el daño que te he hecho… No llores por favor… te prometo que a partir de hoy no te voy a molestar, no vas a volver a verme… Y voy a firmar los papeles del divorcio… Lo que había entre nosotros se acabo hace mucho y yo no quiero joderte la vida otra vez… -Ella no puede dejar de llorar y el se levanta apesumbrado- Lo siento.


Ve alejarse, mientras llora, abrazada a sus piernas como cuando era una niña, al amor de su vida, al príncipe azul de sus sueños oyendo como su alma se resquebraja en su pecho y las gotas de lluvia mojan su cara.

Doble Mascara, 11º

Sigue dándole vueltas a la cabeza mientras los minutos pasan lentamente, uno tras otro y tras otro más. Espera impaciente, mientras camina por el despacho en círculos, a que Lucas vuelva para decirle que ya puede salir, marcharse, sin que Gonzalo la vea, pero hace ya más de quince minutos que fue y este no regresa. Sin saber muy bien como, deja de caminar y acerca hasta la silla donde se deja caer enfadada. Le hierve la sangre de rabia y de celos, seria posible que se hubiese olvidado que ella seguía en su despacho. Mira su reloj nuevamente, los minutos siguen pasando y Lucas no aparece, Su cabreo se acrecienta por momentos y sin pensárselo abre el primer cajón de la mesa y se pone a curiosear su contenido. Esta tan concentrada curioseando que de un cajón pasa al siguiente. No hay nada interesante, salvo dossier y archivos que obviamente no le producen ningún interés, pero al abrir al tercer cajón, siente como su corazón, por un breve espacio de tiempo, se le para en el pecho. Para su infortunio se ve a si misma mirándose sonriente desde una foto de su boda. Confundida coge la foto en sus manos y la mira aturdida. Por que guarda Lucas la foto de su boda. Por que si según el había sido un error, una gilipoyes.


Movida por un hilo invisible, cual marioneta, pasea sus dedos lenta y dulcemente por la imagen de Lucas, contemplándolo extasiada, habían sido tan felices esos días, se habían querido tanto. Inconcientemente abraza la foto contra su pecho mientras una lágrima furtiva resbala por su mejilla, y los recuerdos de su boda se le presentan nítidos ante sus ojos cerrados.


“Bajaron al ayuntamiento caminando pues apenas eran unas cuantas calles las que había de distancia. Primero habían salido Ramona con dos de sus hijas y yernos acompañando a Lucas junto a algunas vecinas que también lo conocían desde niños. Recuerda que intento asomarse por encima de los hombros de Guillermo y de Luís, el que iba ser su padrino para intentar ver a Lucas porque las ansias la estaban devorando, pero estos no se lo permitieron y cómo eran muchos más altos que ella, tampoco le costó ningún esfuerzo. Al llegar al ayuntamiento ya hacia más de veinte minutos que Lucas la esperaba en la sala donde iba a tener lugar el enlace. Apenas se percato de su traje oscuro, ni de su camisa verde agua, porque al instante sus ojos quedaron atrapados en su mirada. Al que iba a convertirse en su marido los ojos le brillaban embriagados de felicidad y la sonrisa de su rostro era plena cuando Luís la dejo en sus brazos. El padrino, cómo supieron más tarde, dudo un momento en decirle a Lucas que la cuidara y la amara pero al ver la forma en que ambos se miraban entendió que no hacia falta, Era obvio que ella, Sara, no podía estar en mejores manos, pues Lucas, de ahora en adelante, viviría por y para su niña, cómo él la llamaba.

Todos se sentaron y la ceremonia dio comienzo. El hecho de que el alcalde fuese primo de la madrina, permitió que pudiesen decir los votos que normalmente en las bodas civiles no se decían. Las manos les temblaban a ambos por igual y en el momento de ponerse los anillos, proclamar su amor y sus promesas de futuro, también a ambos se les quebró la voz por igual…”

Jamás aunque viviese mil años podría olvidar lo que sintió al oír a Lucas declararle su amor….

“Yo Lucas, te tomo Sara por esposa, porque te amo y sé que por el resto de mis días voy a seguir amándote, prometo que te cuidare y te protegeré, de todo y de todos los que intenten dañarte durante todos los días de mi vida y guardaré tu mirada llena de ilusiones, clara y placentera, para no olvidar nunca que a partir de hoy tú ya eres mía...”



Luchando contra las lágrimas que pugnan por salir de sus ojos, la puerta se abre de pronto, sobresaltándola, y Lucas entra nuevamente en el despacho. Trae cara de pocos amigos…aunque lo disimule bien ante ella, o eso intente hacer con todas sus fuerzas, la idea de que Aitor le pida que se convierta en su esposa, le revuelve las entrañas.


Lu: Tienes que irte… He dejado a Gonzalo con Cocó en el bar de enfrente… pero en cualquier momento vuelven…. te acompañare al parking… vamos!
Sa: -El simple hecho de oírlo nombrar a Cocó la enfurece y la saca del trance de nostalgia que hasta ese instante la embargaba- Y esas prisas? No te preocupes.… Gonzalo quiere demasiado a mi tía… nunca le seria infiel… ni siquiera con esa…
Lu: Con lo de esa te refieres a Cocó? –una sonrisa burlona asoma a su rostro.
Sa: De quien estamos hablando?
Lu: Pues te equivocas… es ella la que nunca se iría con Gonzalo, ni con ningún otro tío. –lo dice seguro de sus palabras, convencido de lo que esta diciendo.
Sa: Qué seguro estás, no? A ver si te vas a llevar una sorpresa… 
Lu: Cómo la que me llevé contigo? No te preocupes… no tengo más hermanos… –le habla muy cerca de su cara aún cuando ella sigue sentada- cuñadita…
Sa: No me llames así!! –Cierra su manos hasta que siente como los dedos se le clavan en las palmas de las manos –No lo hagas!!!!
Lu: Pues deja a Aitor!!!! –cómo si la conversación le aburriese se encoge de hombros indiferente- Mientras sigas con él vas a ser mi cuñadita, te guste o no… te vas o qué?
Sa: Le pediste a Gonzalo que no me hablase de ti?
Lu: No, ¿por qué iba a hacer eso…?
Sa: ¿Cuánto hace que sabe que estás aquí?
Lu: Hace unos dos meses… tuvimos una colaboración con la comisaría de San Antonio, lo llame y le conté todo. 
Sa: ¿Por qué no me lo ha contado? Por que ha actuado igual que mi abuelo?
Lu: Porque ninguno quiere estropearte tu maravillosa relación, con un… espera…. ¿Cómo era? –hace cómo si intentara recordar aunque no le hace falta, lleva esas palabras grabadas a fuego en su mente- Ah si…. Con un chico de tu edad, con un brillante y prometedor futuro que además te adora, al que adoras y con el que vas a casarte
Sa: ¿Qué? –Hace ademán de levantarse pero se sienta inmediatamente- Yo no voy a….
Lu: Pues deberías decírselo a Aitor…. Él se lo contó a Silvia, Silvia a Gonzalo y Gonzalo a mí…. Todo lo demás es cosecha de tu abuelo.
Sa: Dios! –ansiosa se lleva las manos a la cabeza- Lucas que vamos a hacer con la fiesta? No podemos permit….
Lu: Yo no voy a hacer nada… -le duele verla desesperada pero los celos son mas fuertes que él mismo- ya te lo he dicho Sara, ese no es mi problema.
Sa: Es de los dos!!! ¿Por qué no lo entiendes?????
Lu: No…. No yo no tengo ningún problema… no soy yo quien va a cometer un delito Sara…. Porque la bigamia es un delito… lo sabias?
Sa: Pues dame el divorcio de una maldita vez!!!!!
Lu: No… -enfatiza su negativa, negando con la cabeza- en la puta vida!
Sa: Pero por qué no Lucas? –Está al borde de las lagrimas- Tú tienes a Cocó y…
Lu: No es lo mismo.
Sa: No te entiendo!
Lu: ¿Qué no entiendes Sara? 
Sa: No te entiendo a ti… ¿qué diablos quieres de mí? – sin darse cuenta ninguno de los dos la conversación ha ido subiendo de tono y con ella también los ánimos. Sin advertir siquiera lo que hace, Sara se pone de pie y la foto de la boda cae de su regazo.
Lu: ¿Qué haces Sara? –La mira incrédulo sin poder creer que ella se haya atrevido a hurgar en sus cajones- ¿Qué demonios haces con eso?
Sa: Es de nuestra boda…
Lu: Ya lo se…. por si no te has dado cuenta, estaba en MI cajón… en MI escritorio… en MI despacho… en MI comisaría…
Sa: ¿Por qué la guardas Lucas? Deberías odiar ese día…
Lu: Y lo odio Sara…. Odio la hipocresía con la que me prometiste amarme…. Lo recuerdas Sarita…recuerdas lo que me juraste?
Sa: No… no lo recuerdo….. ¿Por qué habría de hacerlo?
Lu: No te creo, sé que lo recuerdas…-habla casi contra su boca pronunciando cada una de las palabras de sus votos matrimoniales- “Yo Sara, te tomo Lucas por esposo, para amarte y acompañarte por que ese ha sido siempre mi destino. Hoy me entrego a ti, sabiendo que la magia de nuestro amor es caminar juntos, en las buenas y en las malas, en la prosperidad y en la adversidad. Yo quiero ser tu compañera y que tú seas mi compañero todos los días de mi vida…. TODOS…LOS… DÍAS… DE… MI… VIDA… SARA… eso dijiste antes de ponerme la alianza en el dedo –cierra los ojos compungido recordando mientras con suavidad, atrapa su mano e involuntariamente se la lleva hasta los labios para besarle la palma de la mano en una caricia sensual- Lucas esta alianza que hoy te entrego, simboliza nuestro Amor y nuestra Unión. Desde Ahora somos uno sólo, porque yo soy tú; porque tú eres yo, y nada ni siquiera la muerte nos podrá…
Sa: Te fuiste Lucas…tú te fuiste!!!!! -le grita, mientras aparta la mano enfadada, sin importarle donde se encuentran ni quien pueda oírles, solo preocupada por el dolor y la rabia que siente.
Lu: Tú me dejaste… volviste a casa de tus papis cómo si ese día no hubiese existido... Desde que las cosas se pusieron feas te piraste… supongo que no te molaba nada ser la mujer de un puto segurata.
Sa: ¿Qué? ¿Qué coño me estas contando Lucas? yo solo quería estar contigo… Me importaba poco a que te dedicases…
Lu: Si claro… por eso pretendes casarte con un futuro abogado…. Porque te importaba poco… no te jode!
Sa: ¿Crees que me fui por que tú ya no eras policía? –perpleja se deja caer en la silla, jamás pensó que Lucas pudiese sacar esa absurda conclusión.
Lu: A las pruebas me remito… desde que volví a la comisaría te echaste otra vez en mis brazos. De un día para otro no te volvió a importar lo que pensaran tus padres. Ni el hacerles daño…
Sa: Eso no es justo –los pensamientos se le agolpan en la cabeza, la incredulidad la supera por momentos- Yo solo quería que volvieses a la comisaría porque es lo que te hacia feliz.
Lu: ¿Entonces lo que no te gustó fue estar casada conmigo Sara? Es eso? ¿Qué querías? Que viviéramos siempre escondidos, que lleváramos nuestro matrimonio en secreto? Que me conformara con unos cuantos besos furtivos? ¿Eso querías?
Sa: No sé que quería, ¿vale? … no lo sé… quería ayudar a mis padres Lucas, que no se separaran, quería que todos fuésemos felices… 
Lu: Todos menos yo… a mi pretendías esconderme cómo a un puto perro al que le das las sobras y mueve la cola agradecido.
Sa: Vete a la mierda Lucas –con paso decidido camina hacia la puerta, tiene que salir de ese despacho y le importa poco si alguien la ve.
Lu: Oye Sara –se detiene con la mano en el picaporte- tú estas segura de querer casarte con mi hermanito… mira que no hay nada más clandestino que un amante y a ti eso de la clandestinidad….
Sa: Aitor no es mi amante…
Lu: No Sarita… ni va a ser tu marido… No te preocupes que de eso me encargo yo.
Sa: No puedes hacerme eso….Tu ya no formas parte de mi vida… estás muerto!
Lu: Creo que me voy a divertir mucho en tu fiesta de compromiso… cuando me decías que era?
Sa: Te odio Lucas… te odio con todo mi alma!
Lu: Sabes que cuñadita…. El sentimiento es mutuo.
Sa: Pues dame el divorcio!!!!
Lu: No Sarita… En la puta vida…. Vas a seguir siendo mi mujer, te guste o no….
Sa: Si, pero también voy a seguir acostándome con Aitor…. Te guste o no!!!!!


Tras mirarlo, desafiante, durante un breve instante, sale por la puerta, cerrándola tras de si, mientras siente como algo se estrella contra esta. Los cristales hechos añicos quedan esparcidos encima de la foto del día más feliz de la vida de ambos a la vez que sus corazones permanecen sumidos en un mar de furia y de despecho mutuo.

Doble Mascara, 10º

Lucas, estas ahí… 


Lo mira confundida, se ha quedado atónita, petrificada, confundida, estupefacta. De veras esa voz pertenece a quien ella cree que pertenece. No, no puede ser, no puede ser que esa persona este tras esa puerta buscando a Lucas. De seguro le esta jugando una mala pasada su subconsciente. Lo contrario seria imposible.


Lu: Joder!! –Se cabrea por la interrupción pero al instante la mira levantando las cejas, la situación lo divierte- Tenemos visita.
Sa: No puede ser… es…?
Lu: Claro que es!!! No vas a saludarlo?
Sa: Eres imbecil? Claro que no.
Lu: En serio no le vas a dar dos besitos al tito? –se ríe de su propia gracia- al tito… lo pillas?
Sa: Eres un capullo y un gilipoyas!
Mo: Lucas, estas? –hace ademán de abrir la puerta pero Lucas se lo impide mientras la mira interrogante esperando su reacción.
Sa: -Busca a la desesperada, y el lo nota, un lugar donde esconderse- Joder….
Lu: Debajo de la mesa… Me cago en la puta…. Escóndete de una vez!


El único sitio que encuentra para esconderse es, tal como le indica el, bajo la mesa, como mucho tiempo atrás Lucas, y ella misma, descubrieron, que en un despacho no hay más opciones que valgan. Apenas tarda unos segundos, tras recuperarse de la sorpresa, en desaparecer de su vista, pero en ese tiempo Lucas se ve obligado a bloquear la puerta con su cuerpo para que el visitante inesperado no pueda entrar.


Lu: -Por fin abre la puerta- Que pasa tío? –Se saludan con un cariñoso apretón de manos- Esta puerta se atasca…. Tengo que pedir que vengan a arreglarla.
Go: Que pasa? –le corresponde al saludo mientras mira a un lado y a otro del despacho- Si no fuese por que he visto a tu chica abajo, juraría que estabas teniendo un affaire amoroso aquí dentro… 
Lu: Si claro, en la comisaría de su padre…. Crees que estoy loco?
Go: Joder, he oído hasta gemidos… 
Lu: Tú tienes un problema ehhhhh…. 
Go: Que no joder…. Que he oído voces y gemidos… que lo podría jurar.
Lu: Pues como ves… estoy solito.
Go:-Gonzalo se encoje de hombros bastante seguro de lo que oyó- Y?
Lu: Pues que…. Espera… no pensaras que yo… que yo… estaba teniendo una fiestecita privada, no? Venga, no me estés jodiendo Montoya!
Go: He oído gemidos femeninos…. Creo que me estoy volviendo loco –Lucas asiente con la cabeza- Es la abstinencia tío… me esta matando… Seis meses de embarazo sin catarlo…. -suena tan abatido que Lucas se ríe de el sin disimular- Y dicen que a las mujeres les sube la libido, pues será a las demás, por que la de la mía esta por los suelos y mira que antes era una fiera en la cama, era apasionada, sensual….
Lu: Tú eres consciente de que estas hablando de mi ex-mujer, verdad? Y que por consiguiente puedo visionar tus palabras, no?
Go: Serás capullo! Pero mira…. Yo he imaginado a tu novia desnuda, así que… –se aleja un poco huyendo del supuesto enfado de Lucas, ante sus palabras, pero este no tiene lugar.
Lu: Si, tu y media España…. No te jode??? Es lo que tiene que tu chica salga en ropa interior en las revistas….
Go: Y te parece bien? –Esta flipando ante la actitud de Lucas- Joder macho… quien te ha visto y quien te ve!!!! 
Lu: Gonzalo no soy su dueño… no ando fiscalizando lo que hace o deja de hacer…. Y deja de joderme o no te la presento…. No quieres conocerla?
Go: No se…. Si alguna vez, cuando vuelvas a ser Fernández, coincides con Silvia…. Le contaras que conocí a Cocó Luisan?
Lu: Por supuesto!!!! –Se alegra muchísimo de que ellos sean felices- será lo primero que haga.
Go: Entonces si!!!! –Van saliendo del despacho entre risas- Oye, y por que me pegaste la negra anoche…
Lu: Tío, En dos meses que hace que fui a dar contigo -lo dice con toda la intención para que Sara lo oiga- es el primer miércoles que no jugamos al billar, Joder…. mi novia esta en Madrid…. Que esperabas?


Las voces se interrumpen cuando se cierra la puerta y despacio sale de debajo de la mesa, completamente aturdida, y se sienta en la silla sin ser consciente en realidad, de lo que esta haciendo. Jamás se le hubiese ocurrido que Gonzalo supiese del paradero de Lucas y mucho menos que fuesen tan amigos, tan coleguitas, tan…. cómplices.


Dos meses, dos meses hace que Gonzalo sabe que Lucas estaba en Madrid y no le había dicho nada a ella. Acaso pensó que no querría saberlo, o que no necesitaba saberlo.


Por un instante sonríe malévola, la idea de contarle a Silvia lo que de verdad piensa su marido de su forzada abstinencia, la seduce sobremanera. Su tía iba alardeando de lo admirablemente que Gonzalo llevaba su retiro sexual y seguro que no le gustaría saber con quien estaba en este momento.


Sopesa la idea, pero la desecha enseguida, le ha fastidiado ver a Gonzalo con Lucas y saber que el esta al tanto de la vida de su marido pero fastidiando a Silvia no va a sentirse mejor, además, le debe a su tía el apoyo que le dio cuando sus padres la internaron. Ella y Gonzalo se opusieron a la idea aunque finalmente no pudieron hacer nada para impedirlo. 


Sigue dándole vueltas a la cabeza mientras los minutos pasan lentamente, uno tras otro y tras otro más. Espera impaciente, mientras camina por el despacho en círculos, a que Lucas vuelva para decirle que ya puede salir, marcharse, sin que Gonzalo la vea, pero hace ya más de quince minutos que fue y este no regresa. Sin saber muy bien como, deja de caminar y acerca hasta la silla donde se deja caer enfadada. Le hierve la sangre de rabia y de celos, seria posible que se hubiese olvidado que ella seguía en su despacho. Mira su reloj nuevamente, los minutos siguen pasando y Lucas no aparece, Su cabreo se acrecienta por momentos y sin pensárselo abre el primer cajón de la mesa y se pone a curiosear su contenido. Esta tan concentrada curioseando que de un cajón pasa al siguiente. No hay nada interesante, salvo dossier y archivos que obviamente no le producen ningún interés, pero al abrir al tercer cajón, siente como su corazón, por un breve espacio de tiempo, se le para en el pecho. Para su infortunio se ve a si misma mirándose sonriente desde una foto de su boda. Confundida coge la foto en sus manos y la mira aturdida. Por que guarda Lucas la foto de su boda. Por que si según el había sido un error, una gilipoyes. 


Movida por un hilo invisible, cual marioneta, pasea sus dedos lenta y dulcemente por la imagen de Lucas, contemplándolo extasiada, habían sido tan felices esos días, se habían querido tanto. Inconcientemente abraza la foto contra su pecho mientras una lágrima furtiva resbala por su mejilla, y los recuerdos de su boda se le presentan nítidos ante sus ojos cerrados.

Doble Mascara; 9º

Ai: Sara me estas escuchando?


Por primera vez en dos meses, en dos malditos meses en los que casi no había podido mirar a su novio a los ojos sin sentirse avergonzada, en los que apenas había podido conciliar el sueño por las noche sin evocar las imágenes de su ultimo encuentro con Lucas, sintiéndose por ello una traidora infiel, en los que cada caricia de Aitor sobre su piel se le antojaba mas fría y mas rastrera y en los que daba gracias diariamente, cada noche al acostarse, por haber conseguido mantener su farsa, un día mas, por primera vez en todo ese tiempo, escucha a Aitor, perpleja y atentamente, plenamente consciente del problema que se le viene encima y a la misma vez sintiéndose afortunada por estar manteniendo esa conversación por teléfono y no cara a cara.


Sa: Que? Ehh si Aitor, claro que si
Ai: Llevas unos días como ida, seguro que te encuentras bien?
Sa: Si… me encuentro bien, solo… 
Ai: Entonces… que te parece la idea?
Sa: Pues….
Ai: Es genial…. Ya es hora de que mi padre y mi hermano conozcan a tu familia, no? y que mejor momento que en su fiesta de cumpleaños!!!
Sa: Pero… un cumpleaños es algo íntimo y…
Ai: Sara es un cumpleaños, una fiesta de cumpleaños… las fiestas nunca son intimas.
Sa: Ya, pero… Y lo sabe tu padre y tu hermano?
Ai: El que?
Sa: Que piensas invitar a mi familia a su fiesta?
Ai: Sara, de fiesta sorpresa, que parte no has entendido? Fiesta o sorpresa?
Sa: Pero Aitor…
Ai: Podríamos alquilar el salón de un hotel e invitar a todos, tus padres, tu abuelo, Silvia y Gonzalo, Mariano…. 
Sa: Cariño pero tu padre y tu hermano querrán estar con sus amigos, no con los míos, que además ni siquiera conocen.
Ai: Obvio, y también los voy a invitar a ellos… se lo diré a su novia para que ella invite a quien crea conveniente… A Lucas no le gustan mucho las fiestas, por no decir que no le gustan nada pero no es culpa mía que cumpla el mismo día que mi padre…. Además, 55 años no se cumplen todos los días y mi padre se merece un homenaje….


El nombre de Lucas y la mención de su novia le hace dar un respingo; tenían que haber supuesto ambos que este momento llegaría, Aitor llevaba mucho tiempo insistiéndole para que por fin los Miranda y los Carrascos se conociesen e intuía que, o mucho se equivocaba, o en esa fiesta de la que su novio hablaba con tanta ilusión y vehemencia, le iba a pedir que se convirtiese en su esposa.


Ese pensamiento le hace reprimir una carcajada histérica, por un momento imagina la escena, Aitor, Lucas, la novia de este, su familia, y su suegro y futuro suegro, en el mismo reducido espacio, observando emocionados unos y confusos otros, su emotiva pedida de mano… ciertamente seria algo, como mínimo, grotesco.


Como puede, sin que se le note su nerviosismo, habla un rato mas con Aitor, sin prestar mucha atención a la conversación, con una sola idea en la cabeza, tiene que poner a Lucas sobre aviso, entre los dos tienen que buscar un pretexto para que esa fiesta no se celebre. O por lo menos para que su familia no este presente en ella.
Según cuelga el teléfono, coge su bolso y sale de su apartamento, camino a la comisaría de Chamartín, hecha un manojo de nervios. Se engaña a si misma convenciéndose de que el hecho de volver a ver a Lucas no la afecta para nada pero su traicionero corazón no opina igual que ella.


Tal como la vez anterior entra, esta vez con menos decisión, en la comisaría y tras identificarse con el policía de la puerta y de que este le de la tarjeta identificativa de visitante se dirige directamente hasta el despacho de Lucas sin preguntarle a nadie y sin que nadie se percate de su presencia allí. Por un momento, frente a la puerta del despacho, se plantea la posibilidad de marcharse de ahí antes de que Lucas la vea. Pero no puede hacerlo, no puede permitir que esa fiesta se celebre, y sin poder evitarlo se siente acorralada ante los acontecimientos. No le queda de otra, necesita la ayuda de Lucas para salir, ambos, de ese atolladero y se lo repite mentalmente, infundiéndose valor, mientras toca a la puerta y desde dentro, una voz femenina, le indica que pase.


Sa: Hola, buscaba a Lucas, al inspector Fer… - se interrumpe flipando ante la mujer que con toda la familiaridad del mundo esta sentada a la mesa que preside el despacho- …Carrasco.
Co: Pues únete al club…. Yo llevo ya una hora esperando por el!!!! 
Sa: Volveré en otro momento… -esta completamente sorprendida, jamás imagino que la novia de Lucas fuese Cocó Luisan.
Co: No… pasa… estoy segura que no ya no debe tardar mucho mas…-se acerca y le ofrece su mano en señal de saludo- trabajas aquí?
Sa: No yo… soy... una… amiga.
Co: Yo soy Coco… 
Sa: Si lo se…. -Y tanto que lo sabe, ha visto miles de fotos de ella en las mejores revistas de moda, es una de las modelos mas cotizada del momento- Yo…
Lu: Cocó, ya podemos… - habla mientras va entrado al despacho y da un respingo al verla ahí, lleva dos putos meses vigilando, cada día, desde su coche, su llegada a casa para después poder dormir soñando con ella cuando sabe que ha dormido sola, o torturándose brutalmente, cuando la ve acompañada de Aitor- Sara… que estas haciendo aquí?
Co: Sara? –mira a Lucas y a Sara alternativamente.
Lu: -intenta reponerse a la impresión de tenerla a tan solo medio metro- Coco, ella es Sara… la “novia” de mi hermano.
Co: Ahhh, Sara encantada de conocerte, -se siente incomoda y huye del despacho- Lucas te espero abajo, ok
Lu: Vale. Enseguida bajo… - le da la espalda y se apoya en la mesa mirandola fijamente- que haces aquí cuñadita….. A que debo el honor de tu visita?
Sa: No me llames así!
Lu: Como? Cuñadita?… prefieres que pregunte… a que ha venido mi mujercita a verme? -usa esa palabra maliciosamente, durante el poco tiempo que vivieron juntos, siempre, al llegar a casa del trabajo, le hacia esa pregunta, que ha hecho hoy mi mujercita, mientras Sara se colgaba de su cuello para besarlo.
Sa: Pues… -acusa el golpe celosa- podrías preguntarmelo, pero no puedo darte esa información… se ha ido tan aprisa que no he tenido tiempo de preguntárselo…
Lu: Estas celosa?
Sa: Mas quisieras!!!! Por mi te puedes acostar con todas las tías de Madrid, hasta con las que no son de tu tipo.
Lu: Crees que Cocó no es mi tipo? -sonríe burlón sabiendo que ella esta sintiendo lo mismo que el al imaginarla con Aitor.
Sa: Lo es?
Lu: Por supuesto… Toda una mujer… alta, guapa, inteligente, modelo… además, hace mucho que me canse de las niñitas caprichosas.
Sa: Mejor para ti, en realidad no me importa lo que hagas…
Lu: Entonces me das tu consentimiento para serte infiel? 
Sa: Eres…
Lu: Joder!!! Ya quisieran todos los tíos tener una mujercita tan comprensiva como tu? 
Sa: No soy tu mujer así que no me llames así!
Lu: No puedo llamarte mujercita… no puedo llamarte cuñadita…. Como coño quieres que te llame?
Sa: Que tal Sara? O en estos tres años aparte de mi dirección también olvidaste mi nombre?
Lu: Te lo dije la ultima vez que nos vimos, mientras hacíamos el amor… no he olvidado nada de ti, -recalca cada silaba- Sara
Sa: Eres un jilipoyas!!! 
Lu: Ya lo se!!!!!!… cometí una jilipoyes casándome contigo así que si… soy un jilipoyas!
Sa: Cometiste un error? -le duelen sus palabras- pues remedialo…. Te estoy dando la oportunidad, dame el divorcio y quédate con tu modelito!!!!
Lu: A eso has venido…. A pedirme otra vez el divorcio… no te lo voy a dar Sara… nunca!!!!
Sa: Pero por que no? Tú me odias y yo te odio a ti!!!!
Lu: Pues por eso mismo…. No voy a dejar que te cases y seas feliz… y mucho menos con mi hermano.. Eres mía, -lentamente se acerca y le acaricia la mejilla dulcemente con el dorso de la mano- y vas a seguir siéndolo princesa, te guste o no.
Sa: Lucas… -tiembla ante su contacto- por favor… no he venido a discutir contigo
Lu: Perfecto…. Entonces a que has venido si puede saberse….
Sa: Por que tenemos un problema...
Lu: Bueno, dado que eres mi mujer y la novia de mi hermano al mismo tiempo... Sin temor a equivocarme yo diría que tenemos un problema, no Sara?
Sa: -decide ignorarlo y decir lo que ha venido a decir- Aitor os va a prepara una fiesta sorpresa a tu padre y a ti y… 
Lu: Que? Joder… y por que coño me lo cuentas? -cínico- Me encantan las sorpresas!
Sa: Ah si… pues seguro que las vas a tener…. Aitor quiere celebrar por todo lo alto el cumpleaños de tu padre y quiere invitar a los míos… -se pasea nerviosa por el despacho- que vamos a hacer?
Lu: Que vamos a hacer? -se encoge de hombros- Vamos a disfrutar de la fiesta, que más?
Sa: Lucas, no me has escuchado…. -mas cabreada por momentos- quiere invitar a mis padres para que os conozcáis y…
Lu: Y…?
Sa: Y…? Y…? eres imbecil? Te imaginas como va a reaccionar mi padre cuando te vea? Y mi abuelo? Le puede dar otro infarto!!!!
Lu: Por tu abuelo no te preocupes…. Ya me ha visto.
Sa: Ya te ha visto? Mi abuelo te ha visto? -totalmente incrédula- De que estas hablando?
Lu: Fui a verlo al hospital cuando le dio el infarto. Le conté todo lo que había pasado, omitiendo que nos habíamos visto y mi parentesco con tu novio, obviamente, y…
Sa: Eso no es cierto…. Mi abuelo no me ha dicho nada… 
Lu: Y que esperabas Sara…. Que yo sepa tu abuelo no fue nunca fan de nuestra relación. Creías que te lo iba a contar arriesgándose a que volvieses conmigo? Ni de coña!!!!
Sa: Que te dijo? Te hablo de mi?
Lu: No, no me conto nada que yo no supiese, nada nuevo… primero me insulto, luego me llamo anormal y finalmente me advirtió que no me acercase a ti, me parece que no se alegro mucho de mi visita. -sin poder evitarlo se le quiebra la voz de dolor- Apuesto lo que quieras a que hubiese preferido mil veces que siguiese desaparecido.
Sa: Eso no es cierto… mi abuelo sabe cuanto te quiero!!!
Lu: Que has dicho? –la mira sorprendido, de verdad ella ha dicho lo que le ha parecido oir.
Sa: Que mi abuelo no es así como lo estas describiendo!
Lu: No, has dicho que me quieres Sara. que me quieres Ahora. En presente
Sa: Me he equivocado... Quería decir cuanto te quería, cuanto te quería antes Lucas, cuando todavía eras...
Lu: Todavía Soy… -sin que Sara se lo espere la coge de la mano y apoya la palma abierta en su pecho, justo a la altura de su corazón- ves, todavía sigue latiendo por ti, eres mía por siempre y para siempre Sara..
Sa: Lucas, no me hagas esto, por favor….
Lu: -susurrando- Por siempre y para siempre. 


Durante unos segundos se miran intensamente a los ojos, acariciándose con la mirada, existiendo en ese instante solo ellos en la faz de la tierra. Poco a poco sus respiraciones se van entrecortando a medida que el deseo hace su aparición en escena y sin ser conscientes de ello, Lucas acaricia sus mejillas atrayéndola despacio hacia sus labios a la vez que Sara enreda sus dedos en el cabello de su nuca, que se eriza bajo el suave tacto de sus dedos. Inexplicablemente la tensión y el odio que minutos antes destilaban sus cuerpos se ha convertido en amor y deseo y la magia se ha apoderado de ese despacho en el mismo instante en que sus labios se han fusionado en un beso dulce y mimoso.


A pesar de que ambos arden de deseo, ninguno hace por profundizar en la caricia de sus bocas y se conforman con darse pequeños besos mientras se mordisquean suavemente los labios entreabiertos. Ningunos de los dos quiere que nada rompa ese momento sorprendentemente maravilloso, ni siquiera la pasión de sus cuerpos, pero un toque en la puerta y una voz que ambos conocen a la perfección, los devuelve a la realidad de un plumazo…


Lucas, estas ahí… 

Doble Mascara,8º

Se aferra al cuello de su marido atormentada. Respira entrecortadamente contra su pecho intentando coger resuello. Lucas la coge por la cintura y la lleva hasta el sofá donde la acuesta a su lado. Sara se deja hacer, esta aturdida, ambos lo están, acaban de hacer el amor ansiosa y desesperadamente y necesitan más. Todo su ser vibra aun de deseo. Saben, aunque les pese que con nadie son capaces de sentir lo que sienten juntos, que con nadie son capaces de darse hasta el extremo de perder el juicio en un simple beso. 


Después de compartir esa vorágine de sensaciones. Los minutos pasan, sus respiraciones se van normalizando y con ello van tomando conciencia de lo sucedido. Están acostados de lado y Lucas la mantiene abrazada de forma posesiva, sabe que de soltarla, Sara se va a ir sin ni siquiera darle la oportunidad de hablar. Y no es que quiera o pueda explicarle nada, pero no puede permitir que ella se vaya en este momento, y mucho menos con Aitor. Los dos permanecen en silencio sumidos en sus propios pensamientos. Sin saber que ambos están pensando lo mismo, él sé esta maldiciendo por haber cedido a sus impulsos, probablemente ella lo este odiando quizás mas de lo que ya lo hacia y ella sé esta maldiciendo por sentir lo que siente por el, a pesar del tiempo, a pesar de la distancia... esta horrorizada con la situación y bruscamente aparta a Lucas que todavía la tiene abrazada. 


Sa: Suéltame Lucas... quiero irme 
Lu: No… 
Sa: Suéltame… 
Lu: Para que... Para irte con Aitor? -esta más enfadado con el mismo que con ella- No!!!! 
Sa: Lucas… me están esperando... -logra soltarse y recoge su ropa del suelo abochornada- Dios mío, que he hecho? 
Lu: Sexo Sarita… se llama sexo…. –ve como ella se viste pero el permanece tan solo con los bóxer- Vulgarmente acabamos de echar un polvo… aunque si te hace sentir mejor, piensa que me has concedido mis derechos maritales… -le dice pronunciando cada silaba- Sara Miranda de Fernández…. 
Sa: No me llames así…. Tu no tienes ningún derecho sobre mi!!!! No te debo nada!!!! 
Lu: Eres mi mujer… -enfadado se acerca hasta ella que termina de ponerse la camisa- te guste o no lo eres!!!!!!
Sa: Te odio Lucas…. 
Lu: Y yo te odio a ti -sin miramientos la abraza y la besa mientras estrecha sus pechos con sus manos que reaccionan inmediatamente a sus caricias- quieres odiarme, pero no puedes… tu boca no puede, tu cuerpo, no puede… 
Sa: Eres un grosero!!! 
Lu: Mira… -se burla celoso- si ya hasta hablas como mi hermanito… desde cuando eres tan repipi? 
Sa: Te fuiste Lucas… me dejaste….
Lu: Si… y tu ibas a esperarme siempre, siempre, siempre… ibas a esperarme mil años…. 
Sa: Me odiabas… en tu carta decías que me odiabas… y te fuiste de noche sin despedirte de mi…. que querías que hiciese? 
Lu: Esperarme… como yo hice contigo!!!! 
Sa: Conmigo? Cuando? 
Lu: Cuando me dejaste para volver a tu casa… Sara, te casaste conmigo y me dejaste al par de meses para volver con tu familia, sin pensar en mí, en nosotros… 
Sa: Eso no es cierto!!!! Te pedí unos meses para solucionar los problemas de mis padres!!! Sabes que por ellos volví a mi casa!!!! 
Lu: Tu casa? No… tu casa era nuestra casa…. -el dolor del pasado hace mella en el- Y la dejaste para volver con los tuyos… 
Sa: Te pedí perdón mil veces Lucas… intente volver contigo!!!!! 
Lu: Si… cuando a ti te intereso lo intentaste…. Pero no lo suficiente Sara…. Sabes lo que significaba para mí verte cada mañana y comportarme como si no fueses nada mió? Tener que dormir solo cada noche añorando tu presencia, abrazado a un hueco vació en la cama? Lo sabes?
Sa: claro que lo se…. Yo pase por lo mismo… Te lo dije muchas veces y me pediste que me olvidase de ti… 
Lu: Si… te lo pedí…. Estaba enfadado y dolido… Por eso cuando mi padre apareció me marche con el… solo hice lo que ya tu habías hecho antes… 
Sa: Tu padre apareció en San Antonio? 
Lu: Si… el volvió a buscarme…. Me pidió que me fuese con el y lo hice. 
Sa: Por que no me lo dijiste Lucas…. –aunque intenta evitarlo las lagrimas caen por sus mejillas- me habría ido contigo!!!! 
Lu: Ah si? Le hubieses dicho a tus padres que te ibas con tu marido Sara? -le seca una lagrima con el pulgar tiernamente- Te habrías atrevido? Yo creo que no… 
Sa: No lo sabes!!!!! 
Lu: No… y aún no me he librado de esa duda cruel… en mi interior dudaba, ni imaginas la de veces que me vi tentado a contestar alguna de tus llamadas… te necesitaba tanto! 
Sa: Por que tuviste que marcharte? Por que así? 
Lu: Eso es algo que no te puedo contar… lo haría, pero no es mi secreto Sara… y sabes que esa es mi especialidad, guardar secretos ajenos… 
Sa: Tenía 14 años…. Y te quería!!!! 
Lu: Me querías? En pasado? Y ahora Sara… me quieres ahora? Es por lo que me has pedido el divorcio? Vas a hacer como que yo ya nunca existí? 
Sa: No soy yo la que he cambiado de identidad Lucas…. en realidad, nuestro matrimonio ya no existe… -lo encara sin miramientos, no solo el ha sufrido- Lucas Fernández ya no existe!!!!! 
Lu: Si existe… estoy aquí… Y desde que pueda recuperar mi nombre… lo haré!!!!! 
Sa: Me da igual… ya no formas parte de mi vida…
Lu: Te equivocas Sarita…. Te olvidas de que eres mi cuñadita? Te olvidas de Aitor? 
Sa: Lucas… esto no es sano… -alarga la mano para tocarlo pero Lucas le niega su contacto- por favor dame el divorcio y terminémoslo de una vez. 
Lu: Quieres el divorcio Sara… -la sostiene fuerte y decididamente de los brazos- quieres el divorcio para casarte con Aitor? -le habla contra su boca- Nunca Sara, jamás te lo voy a dar... si quieres estar con mi hermano… hazlo pero como su amante… eres mí mujer Sara, mía y aunque te acuestes con Aitor vas a seguir siéndolo. 
Sa: Eres como un niño caprichoso al que se le antoja un juguete!!!!! Tiene más pero quiere justamente ese…. Con el que juega otro….
Lu: Tu eres el juguete que quiero? Que poco me conoces….Por un capricho no se deja la vida que uno tiene, no pierde a las personas que uno quiere… y yo lo perdí todo por ti.
Sa: Por mi… -lo acusa con un dedo, esta enfada y rabiosa- tu tienes tu vida… la vida que elegiste!!!!
Lu: No Sara… tengo la vida que tú me obligaste a elegir…
Sa: Yo? Yo no… 
Lu: Si Sara… primero perdí a tus padres…ese día en el descampado, yéndote conmigo, los perdí… y luego te perdí a ti…. 
Sa: Lucas solo te pedí algo de tiempo… me dijiste que si me iba no volviese…
Lu: Te lo advertí… cuando te pedí que te casaras conmigo… te lo advertí… eras lo único que tenia… eras mi única familia…
Sa: Si… y ese mismo día me dijiste que ibas a amarme toda tu vida!!!!!!!
Lu: Y te amo…. Te amo como un puto loco… no lo ves?
Sa: No… no lo veo…. Además ahora ya tienes a tu padre y a tu hermano…. Ya tienes la familia que buscabas…. –le vibra de odio la voz- Ya tienes mas que yo!!!
Lu: Tú sigues tenien….
Sa: No… yo no tengo nada…. Nada…. Cometí un error volviendo a casa de mis padres, pero eso me sirvió para saber como erais todos lo que me rodeabais… A ninguno de vosotros, que tanto me queríais, os importo verme sufrir…. 
Lu: A mi si me…
Sa: No Lucas… no seas hipócrita, me viste llorar suplicándote otra oportunidad… casi me hiciste el amor en tu casa… y luego solo me volviste a repetir… “Sara, yo no quiero esto”… Y mis padres… -se ríe cínica- me internaron en una clínica de reposo por que me empeñe en asegurar que te había visto en Madrid…. Si ellos supiesen que ni siquiera tenían el poder legal de hacerlo… 
Lu: Y por que se los permitiste? -la rabia contra sus suegros se acrecienta por momentos- No lo entiendo!!!!
Sa: Y por que no….????? Después de que mi abuelo te busco… después de que busco a Lucas Fernández por toda España sin resultado yo también me convencí de que estaba volviéndome loca. De no ser así… mi marido… me habría buscado… estaba segura!!!!!
Lu: Sara, no podía… buscarte habría sido ponerte en peligro…. 
Sa: Y ahora Lucas? El peligro ha pasado?
Lu: No… pero las cosas han cambiado…. Todo ha cambiado!!!!
Sa: Claro que han cambiado… probablemente si no fuese la novia de tu hermano te daría igual lo que hiciese con mi vida o con quien la compartiese, verdad?
Lu: Me cago en mi puta calavera…. Crees que todo esto es por Aitor? 
Sa: Dos años Lucas… -lo golpea en el pecho mientras habla- dos años sin impórtate que hacia o con quien andaba… dos malditos años!!!! Y pretendes hacerme creer que no tiene nada que ver con Aitor?
Lu: Mi niña… no te voy a negar que el verte e imaginarte con mi hermano me esta destrozando el alma…. Que me esta jodiendo la vida…. -se mesa el cabello desesperado con las manos, quiere que ella lo entienda, necesita que lo entienda- Pero no por que sea el…
Sa: Pues llegas tarde para reprocharme nada Lucas…. ya te lo dije en mi apartamento…. Déjame en paz… Olvídame... 
Lu: Crees que no lo he intentado? Como te olvido, dime como te olvido… 
Sa: Como has hecho durante estos tres años… llevas dos años viviendo en Madrid sin buscarme o acordarte de mi…. -lo enfrenta con las manos en las caderas- Hasta ahora lo estabas haciendo muy bien…. 
Lu: No lo entiendes Sara… -mientras habla le coloca un mechón de cabello tras la oreja- te he vuelto a ver y ahora ya estoy perdido… tu imagen me persigue día y noche… Ojos que no ven, corazón que no siente, pero ahora veo… maldita sea, veo… 
Sa: Claro… - se aparta bruscamente-el orgullo del macho herido…. Lucas por favor…. Ya me destrozaste la vida una vez… no lo vuelvas a hacer, déjame en paz!!!! 
Lu: Sara… no puedo evitarlo…. -le acaricia los labios sensualmente con un dedo- Cada vez que te beso, quiero volver a besarte…
Sa: Lucas por favor…. -gime sin poder evitarlo ante la caricia en sus labios- Por favor…. 
Lu: Deja a Aitor…. -sigue acariciándola- Déjalo y…
Sa: No… -sus defensas empiezan a caer nuevamente- no puedo hacer eso….
Lu: Sara…


El sonido del teléfono del apartamento interrumpe la conversación, tras sonar un par de veces salta el contestador y el mensaje los deja helados a ambos.


“Lucas, soy Cocó… cariño recuerda que esta noche tenemos la cena en casa de mis padres. Mi madre se ha dedicado a decirles a todos que tengo un novio guapísimo y mi padre alardea de lo buen policía que eres….así que te advierto que te vas a encontrar con mis abuelos y varios de mis tíos… sabes que todos son del gremio, jejejeje, y se mueren por conocerte… también he invitado a Alba. Espero que no te importe…. Gracias mi niño… sabes que te quiero”


Lu: Sara no…
Sa: Eres un embustero, -recoge el bolso y se dirige hacia la puerta a pesar de que Lucas intenta impedírselo- un hipócrita… 
Lu: No es lo que parece!!!! –intenta detenerla, pero Sara lo aparta furiosa- Sara…
Sa: No me toques… No vuelvas a tocarme….
Lu: Sara… 
Sa: Aléjate de mi Lucas…. Sal de mi vida…. Ya me volviste loca una vez… ya me arruinaste la vida… -siguen forcejeando- ya no te debo nada…. NADA….
Lu: Sara… Sara… Joder!!!!!


Cierra la puerta tras ella mientras Lucas desesperado maldice su mala suerte y la inoportuna llamada de Cocó. Como puede explicarle a Sara lo que pasa con ella. Como cuando, una vez más, no es su secreto…